Quita el Calzado de Tus Pies

Escrito por Susan

Lo cotidiano, los problemas y las circunstancias que enfrentamos diariamente, muchas veces nos hacen olvidarnos de Dios. Al querer solucionar todo por nosotros mismos, crea un abismo entre Dios y nosotros. ¿Cómo es que pretendemos arreglar nuestros problemas y crisis sin la ayuda de él? Al actuar creyendo que no necesitamos de la intervención divina, en lugar de resolver o buscar solución muchas veces terminamos en algo peor. La verdad es que necesitamos traer ante Dios todos nuestros problemas y necesidades. Debemos entrar en su presencia con alabanza y adoración. Darle a él la gloria porque en sus manos está la respuesta para nuestras necesidades o problemas.

¿Recuerdas la historia de Moisés cuando él estaba cuidando las ovejas en la montaña y de repente vio una zarza ardiendo? Él se acercó para ver por qué ardía. Imagine, un arbusto que ardía, pero que no despedía humo ni se consumía, es decir no se convertía en cenizas. Y lo que es aún más increíble, él escuchó una voz que le hablaba y parecía venir de la zarza. Esa voz le dijo que se quitara el calzado porque el suelo que pisaba era santo. Al igual que Moisés, cuando estemos en la presencia de Dios “quitémonos las sandalias”, símbolo de nuestras circunstancias adversas, de los problemas que inundan nuestra mente y de los malos hábitos o prácticas que tenemos y que por nosotros mismos no podemos quitárnoslos.

El suelo santo viene a símbolo de que Dios está presente. Para él no hay límites y ninguna arma de Satanás le puede tocar o dañar. David lo sabía y por eso dijo: “Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca donde esté yo a salvo. Porque tú eres mi refugio, mi baluarte contra el enemigo. Anhelo habitar en tu casa para siempre y refugiarme en tus alas.” (Salmo 61:2-4). El Salmo 144:2 dice: “Él es mi Dios amoroso, mi amparo, mi más alto escondite, mi libertador, mi escudo, en quien me refugio”. Otro verso nos dice: “Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.” (2 Corintios 3:17).

En la presencia del Señor hay libertad y por ende hay gozo y paz.  En la presencia de Dios somos libres de todo dolor y angustia, y somos libres para poder servirle y adorarle.

Seamos prontos a quitarnos el calzado de nuestros pies y entremos en la presencia de Dios Todopoderoso, porque solo en él hay descanso.

Éxodo 3:5; Josué 5:15; Salmo 61:2-4 ; 144:2; 2 Corintios 3:17

Lo anterior fue escrito por Susan.

Nota: Si desea comunicarse con la escritora, Susan, puede escribir:

Apartado Postal: Susan/Un Lugar de Gracia/P.O.Box 25783/Tampa, Florida 33622

Correo Electrónico: notweenus@hotmail.com

 

 

Repuestas a Quita el Calzado de Tus Pies

  1. orminta badilla Ledezma says:

    Amen

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