¿Quién es más grande, Dios o tus problemas?

Mi nieta de dos años ama a Bob la Esponja. Recientemente la estaba mirando en la tv.  con los chicos y fue entonces que recordé un episodio que mire con Anthony, mi nieto, tiempo atrás.

Sandy es una ardilla que vive debajo del mar y alguien le robó su cola. Ella se dio cuenta que fue un monstruo que tenía forma de gusano. Furiosa se dispuso a tratar de recuperarla. Bob la esponja trató de detenerla diciéndole que el gusano era MUUUUUY GRANDE. Ella era persistente y no podía tolerar a un gusano como ese. Venía de Texas donde los gusanos eran grandes y pensaba que podría enfrentarse a éste. Para Bob, la Esponja, quien era muy negativo, pensaba que ella no podría. 

Mientras miraba y escuchaba a Bob hablar,  pensé que nosotros somos como él la mayoría de las veces. La Palabra de Dios nos dice que todo lo podemos porque es Cristo quien nos fortalece. Su Palabra nos dice no hay nada que sea imposible para Dios, sin importar cuan grande o pequeño  ese algo sea.

Si, hay momentos,  que no llevamos nuestros problemas a Jesús porque tal vez somos tímidos o porque pensamos que ya no hay solución para nuestros problemas. Nos preocupamos y hasta nos llenamos de terror pensando que nuestro problema es grande e imposible de resolver, mientras que Jesús nos dice: “Hey, deja todo en mis manos, yo puedo ayudarte. He confrontado cosas más grande que esas que usted tiene y obtuve la victoria.”  Lo oímos y nos respondemos: “Oh, pero mi situación es demasiado Grande.”

Jesús nos dice, “Yo he estado en el mismo lugar de tormento, pero salí de allí, para mi no hay imposibles”.  Y nuestra respuesta es: “Pero no entiendes que mi situación es única. He visto a los mejores doctores; a los mejores terapistas; a los mejores abogados; a los mejores consejeros  en el área de las finanzas…” Entonces Cristo responde: “¿Has venido donde mi para decirme tu problema? Sé que has visto los mejores doctores, pero acaso no sabes que yo soy EL SANADOR? Has visto al mejor terapista, pero yo soy el GRAN CONSOLADOR, el DADOR DE GOZO y el PRINCIPE DE PAZ. Has visto al mejor abogado, pero yo he ganado todos mis casos, y lo hice dando mi vida como sacrificio vivo para darte la victoria. Has visto al mejor consejero en  finanzas, pero yo soy JEHOVA JIREH, TU PROVEEDOR. Trae ante mi tus preocupaciones, tus miedos, tus cargas  porque yo puedo llevarlos por ti.”

Recuerdo que una vez fui con mi hija al templo y después del servicio, mi hija se comenzó a quejar de que le dolía la espalda. Le pregunté si ella pidió que oraran por su sanidad. Me respondió que no, porque pensaba que no debía molestar a Dios con algo así. Entonces la encaminé para que oraran por ella y al rato, ella se sintió  mucho mejor. ¿Te preguntas por qué? Porque el Gran Sanador estaba allí para sanarle.

Jesús peleó contra un “gusano”  (Satanás)  y al vencerlo, tomó lo que ese gusano nos había robado: Nuestra salud; nuestro gozo; nuestras finanzas; nuestro matrimonio; nuestros hijos; nuestra profesión…Él fue al campo del enemigo y rescató todo lo que ese enemigo nos robó.

¿Hay algo MUY GRANDE O IMPOSIBLE que él no pueda conquistar? No, absolutamente no!!!!

 

Nota: Si desea escribir a la escritora puede hacerlo a:

Dirección postal: Susan/Un Lugar de Gracia/P. O. Box 25783/Tampa, Florida 33622

Correo Electrónico: notweenus@hotmail.com

 

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