¿Qué Motivó a Dios a dar a su Unigénito Hijo?

Las Sagradas Escrituras nos dicen que Dios amó a la humanidad “en gran manera” que fue capaz de dar a su único Hijo. (Leer Juan 3:16)

¿Qué fue lo que motivó a Dios en dar a su Hijo Jesús?

Cuando era una niña, pensaba que Dios mandó a Jesús a la tierra para que todos tuviésemos la oportunidad de celebrarle su cumpleaños en las navidades. También, para que tuviésemos la “Semana Santa” y así poder viajar a la playa, comer tamales, picadillo y esos ricos dulces … Mas después que leí las Escrituras, vine a comprender la verdadera razón por la cual Dios envió a Su  Hijo Unigénito.

Jesús vino porque la humanidad entera le necesitaba y todavía le sigue necesitando.

Las Sagradas Escrituras nos dice que sobre la humanidad entera recae una acusación: tanto los judíos como los gentiles, “… todos están bajo pecado…que no hay justo, ni aún uno.”  (Leer Romanos 3:10)

El pecado vino a controlar la forma de vida de los hombres, convirtiéndose en el amo. Dios creo al hombre para que se diera por completo a él, pero algo pasó que al final ese mismo hombre terminó siendo gobernado por la maldad, viviendo de acuerdo a la corriente del mundo y dominado por la carne.

¿A partir de qué momento recae esta acusación sobre todos los hombres?

Según lo registra el libro de Génesis, todo empezó cuando Adán y Eva desobedecieron a Dios.

“…el pecado entró al mundo por un hombre…por el pecado la muerte …así la muerte pasó a todos los hombres…”  (Leer Romanos 5:12)

El pecado de Adán y Eva provocó una reacción en cadena, pasando su pecado a sus hijos y a los hijos de sus hijos hasta llegar a nosotros. Ese pecado no se quedó en ellos, sino que pasó a todos los hombres.

Al pecar ellos, murieron espiritualmente:   “…el pecado siendo consumado da luz a la muerte.” (Leer Santiago 1:15).

Al buscar el significado “muerte”,  se nos define que hay dos tipos de muerte: la física y la espiritual, en este caso, se nos habla de la muerte espiritual:  “muerte” según el origen de la palabra, se nos dice  “es la separación del hombre de Dios.  (1) 

Hagamos un alto y definamos brevemente, según la Biblia, cómo vive una persona que está muerta espiritualmente:

 La persona “muerta espiritualmente”  hace la voluntad de la carne y de los pensamientos. Sigue la corriente de este mundo, conforme a Satanás. No anda en el Espíritu sino satisfaciendo los deseos de la carne cuyos frutos son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes a estas.

 Y Dios que es claro al hablar, se aseguró que quedara registrado, “…los que practican tales cosas no heredaran el reino de Dios.” (Leer 1 de Pedro 4:1-3; Gálatas 5:16-21 para una mayor comprensión)

Sigamos ahora, hablando del por qué la acusación de pecadores, recae sobre todos los hombres.

En la Biblia Dios Habla Hoy, dice, “…el delito de Adán puso bajo condenación a todos los hombres… ”  (Leer Romanos 5:18ª)

Puede que usted leyendo lo anterior, se diga, “no pueden compararme con Adán. “ Yo no he matado, no he robado, soy fiel a mi conyugue…no es justo que me incluya.”

Bueno, el mensaje es para todo ser humano y no hay acepción de persona en esta acusación: “…Ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecadono hay justo, ni aun uno.”  (Leer Romanos 3:10)

En ese verso, incluye a todos: al que hace buenas obras como el que no las hace; al rico y al pobre…dice todos.

Por haber pecado Adán y pasar su pecado a nosotros, por tanto se nos afirma que “…todos están destituidos de la gloria de Dios.” (Romanos 3:23)

El pecado creo enemistad entre Dios y el hombre. Más Dios en su gran amor, nos dio una salida: El mismo quiso reconciliar a mundo con él. El paso primero,  no lo dio el hombre  sino Dios mismo.

Dios gratuitamente, nos da la opción de ser librados de esa culpa, de esa sentencia. El mismo, nos dio a Cristo, quien al derramar su sangre en la Cruz del Calvario, se convirtió en el instrumento de perdón. Por no poder nosotros salvarnos a nosotros mismos, Cristo pagó el precio por nosotros.

“Y así como el delito de Adán puso bajo condenación a todos los hombres, así también el acto justo de Jesucristo trajo a todos los hombres una vida libre de condenación.”  (Romanos 5:18,  versión “Dios Habla Hoy”)

La desobediencia de Adán hizo que todos fuésemos pecadores, pero Cristo en obediencia al morir, dio la oportunidad a los hombres, de que pasen de pecadores a ser llamados justos. (Leer Romanos 5:13)

Por ser pecadores se nos exige una paga, “…la paga del pecado es muerte.” (Leer Romanos 6:23) . Al decir “muerte”, se refiere a quedar separados de Dios, a no tener comunión con Dios y por ende quedar destituidos de la Gloria de Dios.

La Biblia nos dice que Dios amó a la humanidad  en gran manera, que fue capaz de dar a su único Hijo, para que toda persona que en él crea, no se pierda. También lo dio para que todo aquel que en él crea, alcance vida eterna. (Leer Juan 3:16)

Si uno lee los evangelios, en particular evangelio de Juan,  se encuentra con afirmaciones dichas por el mismo Jesús, que tienen relación con lo anterior. En Juan 5:25, Jesús dijo que  si una persona oía su palabra, y  creía que Dios le había enviado gozaría de tres cosas:                                                           

  1. Tendría vida eterna
  2. No vendría a condenación
  3. Pasaría de muerte a vida  

A los seres humanos se les da dos alternativas, creer o no creer. Si cree en Jesús,  obtiene vida eterna. Si rehúsa creer en Jesucristo, no solo no verá la vida, sino que la ira de Dios vendrá sobre esa persona que no cree. (Lea Juan 3:36)

Una persona, al creer y obedecer  es “…justificada gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.”  (Leer Romanos 3:24)

Todo eso se adquiere por fe, por regalo de Dios, así ninguna persona podrá gloriarse diciendo “alcancé salvación porque soy buena o porque hice esto u aquello.”

Una vez que se cree, se acepta a Jesucristo, la persona queda justificada ante Dios por la fe. Solo por medio de Jesucristo, es que el hombre puede tener paz con Dios. Cristo fue entregado por nuestras transgresiones y no quedó en una tumba, sino que fue “resucitado para nuestra justificación”  (Leer Romanos 5:1; 4:25)

Es por eso que el mensaje del Evangelio, Jesús lo encomendó a sus apóstoles para que se lo predicaran a toda criatura. Es en el mensaje del Evangelio que se les da a los hombres la buena nueva de salvación.

que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón  que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”  (Romanos 10: 9,10)

El verso siguiente dice: “el que creyere, no será avergonzado.”

Imagine la vergüenza que sería para el que rechaza a Jesucristo y su mensaje, cuando se presente delante de Dios y él le diga “apartaos no os conozco.”.

Por eso el mensaje del Evangelio son buenas nuevas. Dios constantemente nos da la oportunidad de reconciliarnos con él y esa oportunidad de uno decidirse, se termina cuando se muere físicamente, porque “…está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después el juicio.” (Hebreos 9:27)

Juicio para salvación o para condenación. Y es por eso que vino Cristo, para salvarnos, justificarnos, redimirnos. Para llegar a Dios o entrar al Reino de los Cielos donde está Dios y Cristo sentado a su derecha, solo se puede hacer a la manera de Dios. No se puede hacer a la manera de ningún hombre; filosofía, religión o entidad religiosa.

Cuando el apóstol Pedro fue presentado ante el sumo sacerdote y todos los que eran de la familia de los sumos sacerdotes dijo:

Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”  (Hechos 4:11,12)

Pedro solo estaba atestiguando, lo que ya había oído del mismo Jesucristo:

“Yo soy la puerta; el que por mi entrare será salvo”  (Juan 3:17ª)

 

Escrito por Mayra Vargas.

Tampa, Florida.  Segunda revisión, Mayo 2, 2012. Escritos no con fines de lucro, sino para ser usado para enseñar a todo aquel que quiera aprender.

 Bibliografía:

  1. (1)    Vine’s Complete Expository Dictionary of Old and New Testament Words. “Death” definition, page 149. 
  2.  “ Biblia Dios Habla Hoy”
  3.  “Biblia Reina Valera 1960.

5 Respuetas a ¿Qué Motivó a Dios a dar a su Unigénito Hijo?

  1. Lillian Valle says:

    God’s Word is True and this is very good translation! A Dios sea la gloria!

  2. Maureen Badilla Ledezma says:

    Martín Lutero dijo: “El pecado puede estar en usted, sobre sus hombros; o sobre Cristo, el Cordero de Dios. Ahora, si está sobre su espalda está perdido; pero si está descansando en Cristo, usted es libre y será salvo. Ahora escoja lo que quiera”.

  3. Eli Colom says:

    Todo lo aqui escrito es completamente biblico. La doctrina sobre la depravacion humana esta explicada en base biblica y su aplicacion a cada ser humano es clara.

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