¿Qué Haces Con El Mensaje Que El Enemigo Te Envía?

 

Puede que en este momento hayan personas que estén pasando por momentos tristes de enfermedad, de accidentes; de carencias; muerte de un ser amado; divorcio; etc.,  y puede que se digan a sí mismos, “todo esto es mucho para mí y ya no sé qué hacer.”

 Consejos nunca faltan, sugerencias tampoco, más todos nosotros podemos aprender de Ezequías y de cómo él afrontó su problema. (Basado en 2 de Reyes, capítulos 18 y 19)

 Primero estudiemos ¿quién fue Ezequías?

  • Ya para ese tiempo Israel estaba dividido en dos reinos: Reino del Sur cuya capital era Jerusalén y Reino del Norte cuya capital era Samaria.
  • Él fue el rey número 13 del Reino del Sur.
  • La Biblia enseña que Ezequías comenzó a reinar cuando tenía 25 años y su reinó 29 años.
  • Fue el segundo mejor rey que tuvo ese reino
  • Reparó el Templo
  • Organizó la música en el templo y eligió el coro Levítico
  • Hizo lo recto delante de Jehová y en Él puso toda su esperanza
  • Su máximo enemigo en su momento fue Siria cuyo rey era Senaquerib,  quien ya había conquistado el Reino del Norte de Israel.

 En el año 14 de su reinado, el rey de Asiria (Senaquerib) vino  contra todas las ciudades fortificadas de Judá, las tomó haciendo al rey prisionero en su propio palacio y les cobró tributo de trecientos talentos de plata, y treinta talentos de oro.

Ante tal acoso, Ezequías le dio toda la plata que fue hallada en el templo de Jehová y en los tesoros de la casa real; quitó el oro de las puertas del templo  y de los quiciales y se los dio al rey de Asiria.

En el caso de Ezequías, Senaquerib era su enemigo, quien lo sometió al yugo cobrándole tributo. En el caso de la humanidad, en el momento que Adán pecó, la humanidad quedó sujeta a las mentiras y planes de destrucción de Satanás quien tiene como meta principal mantener al hombre apartado de su Creador. Como Senaquerib, Satanás no viene a dar sino a quitar.

No contento con el tributo que recibía, el rey de Asiria manda a sus emisarios con un recado para Ezequías:

¿En qué confías, que te has rebelado contra mí? ¿Qué confianza es esta en que te apoyas? Y si me decís: Nosotros confiamos en Jehová nuestro Dios… (Leer 2 de Reyes 18:19-22)

Al pueblo le dijeron: “Y no os haga Ezequías confiar en Jehová, diciendo: Ciertamente nos librará Jehová, y esta ciudad no será entregada en mano del rey de Asiria”. (2 de Reyes 18:30)

No solamente incitaban al pueblo a no confiar en Ezequías, sino que los invitaban a venirse con ellos a otras tierras que supuestamente eran productivas. Que no le hicieran caso a Ezequías cuando les decía “Jehová nos librará” porque ya ellos habían atacado otros pueblos y los dioses  de ellos no pudieron defenderlos.

Senaquerib mandaba un mensaje que aseguraba su victoria y vaticinaba la derrota de Ezequías:

“¿Qué dios de todos los dioses de estas tierras ha librado su tierra de mi mano, para que Jehová libre de mi mano a Jerusalén? (2 de Reyes 18:35/Reina Valera)

Así como Senaquerib enviaba mensajes a Ezequías y a su gente, lo mismo hace el Diablo. Sus mensajes llevan como objetivo el robarnos la fe en Dios; la fe en la Palabra de Dios. Satanás no viene en persona, sino que usa otros medios: ya sea personas, situaciones o circunstancias adversas.

Si tenemos una enfermedad nos dice, “te vas a morir y tus hijos quedarán huérfanos, desamparados”; si tenemos problemas financieros nos grita, “es mejor que dejes de existir, así tus problemas se acabaran”; si hemos perdido nuestro trabajo nos susurra al oído, “ya no sirves para nada, no eres productivo. Tu familia por tu culpa va a pasar necesidades.”; si tenemos un ser amado dependiente de la droga u el alcohol pausadamente nos habla, “ya no le pidas más a Dios para que ese cambie. No ves que para ese no hay esperanza alguna”….

Senaquerib  hace a el pueblo  una oferta atractiva:

“Haced conmigo paz, y salid a mí, y coma cada uno de su vid y de su higuera, y beba cada uno de las aguas de su pozo, hasta que yo venga y os lleve a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de viñas, tierra de olivas, y de aceite, y de miel; y viviréis, y no moriréis. No oigáis a Ezequías, porque os engaña cuando dice: Jehová los librará.” (2 de Reyes 18:31,32/Reina Valera)

Senaquerib por medio de sus emisarios aconseja al pueblo a no escuchar al rey. Eso mismo ha hecho Satanás empezando en el Jardín del Edén, le dijo a Eva que sería como Dios si comía del fruto del árbol prohibido. Su meta es que no escuchemos a Dios, que no confiemos en las Escrituras.

Ellos le ofrecen llevarlos a una tierra como la que ahora tienen…garantizándoles que vivirán y no morirán. Eso mismo hace Satanás, decirle al hombre que lo que él ofrece es mejor que lo Dios ofrece.

Satanás dice:

  • No hay nada malo en mentir, es una mentira blanca y Dios entiende.
  • ¿Quién dijo que es malo tener un cónyuge por lazo matrimonial y al mismo tiempo tener a alguien extra. Eres libre de hacer con tu cuerpo y con tu vida lo que quieras. Además eso de adulterar nadie lo sabrá, si lo sabes hacer bien.
  • Si quieres llegar a ser alguien, tienes que estar de acuerdo y practicar las costumbres de este mundo. Sino la gente te va a criticar o rechazar. Busca lo que mejor te convenga porque eres libre para hacer  lo que se te venga en ganas.
  • No pongas atención al consejo de tus padres, ellos ya pasaron de moda.

 Ya los del Reino del Sur sabían que Asiria había arrasado con el Reino del Norte (pueblo que aunque conocían a Dios y Su Ley, no le obedecieron, ni le honraron). No solo Asiria había arrasado con los del Reino del Norte sino que también con otros pueblos que tenían otros dioses que no era Jehová. Es por eso que en su mensaje Senaquerib apela a lo anterior diciéndoles:

“He aquí que tú has oído lo que han hecho los reyes de Asiria a todas las tierras, destruyéndolas; ¿y escaparás tú? ¿Acaso libraron sus dioses a las naciones que mis padres destruyeron? (2 Reyes 19:11,12ª/Reina Valera)

En resumen en su mensaje Senaquerib quería decir, “no habrá dios que te libre y mucho menos Jehová.”

Lo mismo ha venido gritando Satanás a los que han creído a Dios.

A los israelitas les hizo creer en el desierto que morirían de sed y de hambre…tanto fue que ellos terminaron criticando a Moisés y dudando de Dios. Del Dios que unos días atrás había mandado plagas contra los egipcios que los tenían esclavizados. El mismo Dios que partió el Mar Rojo en dos para que ellos cruzaran.

A la iglesia de Jesucristo la incita a no poner atención a la Palabra de Dios, sino que antes que el consejo bíblico escuche el consejo de los hombres: muchos escuchamos a  Oprah; otros estamos al tanto del horóscopo y de los consejeros espirituales. Tanto es así que llegamos a preferir el leer Ciencia Ficción Cristiana antes que las historias que están en el Viejo Testamento.

¿Qué nos dice el enemigo para hacernos dudar de Dios?

  • En cuanto a la economía quizás nos diga: Mira la economía no hay trabajo, pronto no tendrás para pagar la electricidad, la renta, ni mucho menos para comprar alimentos para los tuyos.
  • En cuanto a un vicio, nos grita: Eres esclavo de este vicio y piensas que la oración y estudiar las Escrituras es suficiente. Tu Dios no tiene poder para librarte de ese vicio. Dios, él no está interesado en un humano como tú..
  • Si nos sentimos enfermos nos susurra: A lo mejor lo que tienes es un cánce, o una enfermedad incurable. Terminarás postrado en una cama y al final morirás.
  • Si somos asistentes fieles a la iglesia: ¿Para qué gasta tantas horas en la iglesia, habiendo tanto que disfrutar fuera de ella?
  • Si buscamos soluciones para mejorar nuestra calidad de vida nos sugiere: La solución no  es “buscar el Reino de los cielos primero”, así nunca vas a prosperar.
  • Si somos fieles al estudio de las Escrituras se mofa de nosotros diciendo: Mira como gastas el tiempo leyendo ese libro, mientras que hay tantas películas para ver; tantos otros libros para leer y miles de lugares interesantes para estar en este momento.

Porque para cada uno de nosotros, Satanás tiene una colección de mentiras, pero el creerle o no, depende de nosotros.

Ezequías cuando oyó el mensaje del rey de Asiria, lo primero que hizo fue rasgar sus vestidos, cubrirse de cilicio y luego entró a la casa de Jehová. Y Dios que todo lo sabe de antemano le mandó a decir por medio de su profeta Isaías:

No temas por las palabras que has oído…” (Leer 2 de Reyes 19:6)  (Dios mismo, haría que Senaquerib volviera a Asiria y que en su propia tierra cayera a espada)

Nuestro, Dios sabe quién es nuestro enemigo y por eso nos ha dejado un Mensaje que está plasmado en las Sagradas Escrituras. El enemigo de nuestras almas no quiere  que dediquemos tiempo a leer y estudiar las Escrituras, ni mucho menos quiere que la creamos. Es por eso que siempre nos envía mensajes ya sea para desmotivarnos o para intimidarnos:

  • ¿Para qué quieres ir a esa iglesia, no ves que allí solo hay hipócritas?
  • Usted no necesita ir a aprender a la iglesia, con lo que sabe es suficiente.
  • ¿Para qué escuchas a ese pastor predicar, no ves que no es perfecto?
  • ¿Para qué diezmas si no sabes que uso le darán a ese dinero?
  • No prediques porque se burlarán de ti.
  • No te conduzcas como un cristiano, porque estarás fuera de lugar y puedes ofender a alguien.
  • ¿Cómo que Jesucristo es el que salva? No ves que todas las religiones te  llevan hacia Dios
  • Eres muy bueno, no tienes vicios, no robas, no has matado…tú no ocupas a Jesucristo para obtener salvación.

Senaquerib le manda a decir a Ezequías: “No te engañe tu Dios en quien tu confías para decir: Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiria”. En sus cartas le recalca que los Asirios ya conquistaron otros pueblos y que ninguno de los dioses de esos pueblos pudo librarlos.

Ezequías recibió las cartas, las leyó y mire lo que hizo con éstas”

“Después que las hubo leído, subió a la casa de Jehová, y las extendió Ezequías delante de Jehová. Y oró Ezequías diciendo:

“Jehová Dios de Israel, que moras entre los querubines, solo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra; tú hiciste el cielo y la tierra. Inclina Jehová tu oído y oye; abre, oh Jehová tus ojos y mira; y oye las palabras de Senaquerib, que ha enviado a blasfemar al Dios viviente. Es verdad, oh Jehová, que los reyes de Asiria han destruido las naciones y sus tierras; y que echaron al fuego a sus dioses, por cuanto ellos no eran dioses, sino obra de manos de hombre, madera o piedra, y por eso los destruyeron. Ahora pues Jehová Dios nuestro, sálvanos, te ruego, de su mano, para que sepan todos los reinos de la tierra que sólo tú, Jehová, eres Dios”. (2 de Reyes 19: 14-19/Versión Reina Valera).

Dios escuchó la oración y promete que el rey de Asiria no entrará a Jerusalén, ni podrá levantar arma alguna contra ella. Promete que por el mismo camino que Senaquerib vino se irá. La ciudad sería amparada por Dios. (Leer 2 Reyes 19:32-34)

Y sucedió que aquella misma noche que Ezequías oró, el ángel de Jehová salió  y mató del campamento de los asirios185, 000. Cuando los que no murieron se levantaron por la mañana, solo vieron cuerpos sin vida a su alrededor. Al ver todo aquello Senaquerib se volvió a Ninive, allí se quedó y un día que estaba en el templo de Nimroc su dios, vinieron dos de sus hijos y le hirieron espada.

¿Qué hacemos con los mensajes que nos  envía Satanás?

  • Acaso nos  dice: Dios nunca podrá perdonar nuestro  pecado pasado.
  • Puede que nos diga que Dios está enojado contra nosotros porque no somos perfectos.
  • En voz baja quizás nos diga que no pretendamos llegar a ser alguien, porque en nuestra familia no ha salido nada bueno.
  • Se acerca a nuestro  oído y nos dice que nuestro conyugue nos ha abandonado porque no somos dignos  de ser amados o amadas.
  • Con una voz firme nos dice que no somos bonitos (as). Que no somos inteligentes y que por eso nadie nos quiere.
  • Nos advierte que no prediquemos porque no sabemos cómo hablar y lo que es peor, la gente se burlará de nosotros.

Las cartas enviadas por el rey de Asiria eran amenazantes y todo parecía perdido, la ciudad estaba rodeada por el enemigo y había carencia de alimentos y agua. Ante tal circunstancia adversa, Ezequías no se tiró a una cama a llorar; no se tomó una pastilla para dormir y así escapar de la realidad; no dijo: mejor me mato y así ese rey no podrá matarme u hacerme sufrir;  el rey no se amargó, ni mucho menos se quitó la frustración con los que estaban a su lado; Ezequías no se descontroló, sino que subió a la casa de Jehová y habló con Dios.

Ezequías corrió hacia Dios y la pregunta es: ¿Hacia dónde corremos nosotros? ¿Acaso corremos hacia el teléfono, para contarle a fulano todo lo que nos pasa, como si esa persona tuviese el poder de cambiar las circunstancias adversas que nos rodean?  ¿Acaso escribimos en nuestro muro de Facebook nuestro problema, como si esa fuera la solución?  ¿A quién le llevamos las cartas que nos envía el enemigo? ¿Acaso corremos hacia un centro de diversión para así poder olvidarnos de las penas? ¿Acaso corremos hacia  el licor  hacia la droga para escaparnos de la realidad? ¿Acaso corremos hacia una “fiesta de lamentación”, la empezamos solos  y luego agregamos a otros?

El dios de Senaquerib era obra de manos de hombres; tenía una boca pero no hablaba; ojos pero no podía ver; orejas pero no podía oír; nariz pero no podía oler; manos que no podían palpar; pies mas no podía caminar. Era tanta la impotencia de este dios, que no pudo prevenir que Senaquerib, quien era su seguidor, fuese asesinado cuando estaba en el templo adorándole.

¿Por qué debemos correr hacia Dios y no hacia otra dirección?

Primero porque Dios es nuestro Creador y nuestro Dios.

La Biblia nos da muchas razones y las siguientes son algunas de éstas:

 “Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado.”(Prov. 18:10)

“Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores”. (Sal.34:4)

“Este pobre clamó a Jehová, y le oyó Jehová, y lo libro de todas sus angustias”. (Sal. 34:6”)

“Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová”. (Sal. 34:19)

Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos”. (Sal.34:15)

El Dios a el cual Ezequías le oró es el mismo hoy y siempre, en el no hay sombra de variación. Es nuestro Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que un día por medio de Isaías dijo:

“No temas, porque yo estoy contigo, no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. . . Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.” (Leer Isaías 41:10-13)

Escrito por Mayra Vargas para “Reach & Teach, Clase de la Biblia en Español”, con fines de enseñar y no de lucro. Tampa, Florida.

Bibliografía:

  1. Biblia de Estudio Ryrie/ Versión Reina-Valera 1960.

 

 

 

Repuestas a ¿Qué Haces Con El Mensaje Que El Enemigo Te Envía?

  1. Eli Colom says:

    Muy buen estudio. La fe,el temor de Ezequias,su fidelidad a Dios es lo que necesitamos en esta nacion para triunfar como el lo logro contra los enemigos de Dios como Senaquerib. En las noticias de hoy,en una universidad de Florida les fue prohibido a un grupo a tener estudios biblicos y casi todos los dias vemos los ataques satanicos contra la Palabra de Dios y los que quieren vivirla como Ezequias y muchos hay como Senaquerib o como Satanas en el huerto tratando de enganar al pueblo de Dios. Gracias hermana Mayra por sus estudios los cuales refrescan,alientan y dan animo a seguir adelante.

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