OCTUBRE 31: Celebraciones Que Esta Fecha Encierra, Parte #1

No ha empezado el mes de octubre y comienzan los ventanales de las tiendas y las fachadas de las casas a exhibir sus decoraciones en colores naranja, negro y morado; arañas colgando; gatos negros con ojos brillantes; la calabaza con rostro; esqueletos; cementerios; criptas; arañas colgando y brujas, montadas en una escoba.

La calle donde vivo, no se queda atrás, durante ese mes, solo me falta mirar por la ventana de enfrente y en lugar de ver la fachada de la casa de mi vecino, lo que puedo ver son tumbas semi-abiertas, rodeadas de tela de araña. Dos calaveras colgando patéticamente, rodeada de una semi-luz que viene de calabazas con rostro de espanto.

En la farmacia del vecindario, al entrar por un pasillo, donde se exhiben dulces, ornamentos y disfraces, uno puede escuchar voces de ultratumba y risas de brujas.

Las historias de princesas y castillos se hacen a un lado para dar lugar a películas de terror e historias escalofriantes. Algunos están planeando el disfraz que usaran y los niños pensando en los muchos dulces que comerán.

Todo lo anterior porque se acerca el 31 de octubre, “Víspera de todos los santos”  En algunos países han tenido por costumbre, culminar esta celebración con una fiesta de disfraces y en otros países la tradición de visitar el cementerio para honrar a sus muertos,  y  en otras dar culto a la muerte.

Para algunos lo anterior es parte de su cultura;  para otros es parte de culto que practican. Unos apoyan esta tradición y hasta la practican, mientras hay otros que la rechazan.

Se ha escrito mucho acerca de esta celebración y lamentablemente como maestro bíblico, no puedo decir: “No debes celebrar ese día, porque en la Biblia, en el capítulo  y en el verso tal, así lo dice”.  Porque cuando se toca este tema,  eso es lo que me piden: “Muéstreme en donde dice que es prohibido celebrar Halloween”.

Me hubiese gustado que ese verso existiera, pero eso no significa que por no existir un verso específico, una persona no puede deducir por medio de las Escrituras, si Dios aprueba o desaprueba la mencionada celebración.

Ante un tema controversial, lo correcto es indagar.

Personalmente me  puse a indagar y me encontré que al último día de octubre se le llama: “vigilia de todos los santos”, “el día de las brujas” o el “día de aquelarre” es decir “reunión de brujos”

¿Dónde se originó esta práctica o celebración?

En la información recopilada, todo apunta que comenzó en el año 100 D.C. por los celtas, tribus bárbaras que habitaban Francia, Renania, Gran Bretaña, Irlanda y otras partes de Europa Occidental, muchos antes de la conquista romana.

 Los “Celtas”: número de pueblos, de diferentes orígenes, que compartían las mismas costumbres religiosas y sociales.

En cuanto a sus creencias:

Ellos doraban a los espíritus de la naturaleza, del mar, de los ríos y montañas.

Esa adoración a los espíritus no menguo, sino que continuo, incluso con la llegada del Cristianismo.

Reverenciaban y adoraban los árboles. Todo árbol que naciera sobre la tumba de un ser humano, era considerado la representación del espíritu del que estaba allí  enterrado. Talar ciertos arboles era un sacrilegio, porque eran considerados como “dioses”.

Los ríos y ciertas fuentes de aguas, se les consideraba habitación de divinidades y hasta de espíritus siniestros.

Los animales también ocupaban lugar importante en su culto; hasta llegaron a crear divinidades con las formas y atributos de algunos animales. Llegaron a adorar al caballo, al oso, al jabalí…Así como a algunos se les daba atributos divinos, otros animales eran relacionados con el mundo inferior, entre ellos estaba la serpiente; el carnero que se le relacionaba con la adoración a los muertos.

En cuanto a la morada de los muertos, creían que no era obscuro ni con sombras, sino un paraíso, donde se daba la eterna primavera y en sus ríos corrían dulces. A los que en vida habían sido guerreros, se las pasarían entre batallas y festines; tendrían el privilegio de mujeres de extrañas bellezas. En resumen la persona cuando moría, no iba hacia un más allá tenebroso o con sombras, sino que iba a disfrutar de todos sus bienes.

Sus ideas en cuanto el destino de los muertos, los llevaron a creer que un muerto debía llevarse al más allá todo lo que necesitara, por eso lo enterraban con sus utensilios, adornos y armas. Algunos, no podían irse sin sus mujeres, hijos, ni mucho menos sin sus esclavos, por tanto debían ser sacrificados sobre la tumba, para que sus almas siguieran al muerto al más allá. El comer, era un privilegio que el ya fallecido, no podia negarse, y para que no pasara hambre, le ponían alimentos sobre su tumba.

Algunos historiadores, alegan que todas esas creencias, se debían a que ellos no tenían escritos que les hablaran sobre la muerte en si  o  la vida después de la muerte, por tanto tenían que dar rienda suelta a sus imaginaciones, para así tener sus propias creencias, tradiciones o fábulas.

¿Qué dice la Biblia acerca de venerar o adorar lo creado por Dios? ¿De acuerdo a la Biblia, los muertos, a dónde van?

 En cuanto a venerar o adorar lo creado por Dios, existe el mandamiento bíblico:

 “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honraras; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte y celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.”  (Éxodo 20:4-6/VRV 1960)

Ellos tenían a los árboles como algo sagrado y algunos de ellos eran venerados y hasta representaba un dios y tenían temor de talarlo o cortarlo.

Algunos animales recibían culto por parte de ellos.

Según las Escrituras, Dios hizo al árbol y los animales,  y lo creado no hizo a Dios.   (Leer Génesis 1)

Por medio del profeta Isaías, Dios nos dice: “Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay dios” (Isaías 44:6/ VRV 1960)

En otras palabras, Dios nos dice que no hay nada, ni nadie que se compare a él, nada que se le asemeje. Todo fuera de él que sea llamado “dios” es un “dios falso”.

En cuanto a la muerte y los que dejan esta tierra, las Escrituras dicen: “y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.” (Eclesiastés 12:7 / VRV 1960)

Ante la luz de las Escrituras:

  • Ya muerta la persona, Dios se encarga del espíritu del difunto  y que éste no anda por allí divagando, sin rumbo fijo.

Cuando el hijito del rey David estaba enfermo, David  ayunó, se acostó toda la noche sobre tierra y oró a Dios para que lo sanase. Su hijo, muere, entonces  David se levantó de la tierra, se lavó,  se ungió y cambió sus ropas, luego entró a la casa de Jehová, y adoró. Después vino a su casa, y pidió, y le pusieron pan, y comió.

Los criados no pueden entender su comportamiento, vivo el niño estaba en lamento y ayuno, ahora que estaba muerto, se viste y come y hasta adora a Dios.

David al verlos confundidos, les explica: “Más ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, mas él no volverá a mí”.  (2 Samuel 12:23, VRV 1960)

 Ante la luz de las Escrituras:

  • Aparte de aceptar la voluntad de Dios en cuanto a su hijito, David entiende que por más esfuerzo que un ser viviente haga, un muerto no regresa al mundo de los vivos.

En una parábola se nos dice que se mueren dos hombres: Uno que por el relato se deduce es injusto y sin misericordia, y el otro que es pobre.  Cada uno de ellos va a lugar diferente. Que un abismo separa a ambos lugares. El injusto llega a un lugar donde es atormentado con fuego y sufre de mucha sed. En medio de su tormento, logra divisar el otro lugar y logra ver al hombre pobre junto a Abraham. Entonces pide a gritos que le envíen a Lázaro-al pobre- para que le provea de agua, pero se le responde que no se puede, que el abismo no permite que los residentes de ambos lugares se crucen de un lugar a otro. Entonces súplica que lo dejen ir al mundo de los vivos, para dejarle saber a sus cinco hermanos, que realmente existe un lugar de tormento. Petición que se le niega, porque los vivos tienen los escritos de Moisés y de los profetas donde se les advierte. (Leer Mateo 16: 19-31)

Ante la luz de las Escrituras:

  •  Es cuando se está vivo, que uno tiene la oportunidad de escoger hacia donde se ira si se muere. Una vez muerto, no se puede.
  • Que un muerto, no viene a la tierra a prevenir a los vivos de lo que existe en el más allá. Para eso están las Escrituras o la Biblia.

 Puedo continuar hablando de hacía dónde van los que mueren, pero el tema aquí es “31 de octubre y las celebraciones que esta fecha encierra”

Según  lo investigado, las celebraciones del día mencionado, se origina con los ‘celtas” Entre ese grupo se encontraban los Druidas quienes eran los sacerdotes y magos, maestros y jueces. Se encargaban de todo lo relacionado a los dioses; los que oficiaban los sacrificios públicos y privados. Estudiaban le movimientos de los astros

Como no existían escritos claros sobre el tema, ellos y los otros grupos que componían los celtas tuvieron sus propias ideas sobre la supervivencia del alma y su destino en el más allá, lo que se conoce como “creencias de ultratumba”.

¿Qué era para ellos un 31 de octubre? Era el día que marcaba el fin de año; era la fecha que daba lugar  a la estación marcada por frío, tinieblas y decaimiento. Era la fecha más importante del calendario, era el día de  Samahín, el dios celta de la muerte.

Según ellos, la noche del 31 de octubre debían hacer fogatas en lo alto de las colinas, para guiar a los espíritus de los muertos a las casas de sus familiares y al mismo tiempo esas fogatas servían  para espantar y alejar las brujas, los duendes y los fantasmas que esa noche andaban de ronda, viendo como aterrorizar al pueblo, destruir sembrados, matar animales y hasta robarse niños.

Samahín, el dios de la muerte, ese día andaba enojado, y para mantenerlo contento y  no se manifestara contra ellos, le ofrecían sacrificios humanos y de animales.

Todas esas prácticas se daban al venir la noche, era el tiempo que se sometían a las adivinaciones y augurios  concernientes al año que iba a empezar. Los cuerpos de las víctimas sacrificadas, ya fuera de un humano o un animal, se usaban para predecir la suerte o futuro de las familias.

¿Qué dice la Biblia en cuanto a estas prácticas?

No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.  Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas…” (Deuteronomio 18: 10-12 / VRV 1960)

Pero, ¿cómo llegaron todas esas prácticas o costumbres, relacionadas al 31 de octubre,  a nosotros? 

Repuesta en el Estudio #2 sobre este tema.

 Escrito por Mayra Vargas, con el fin de enseñar y no de lucro. Octubre 2013. Tampa, Florida.

 Bibliografía:

1.     Reina y Valera                          Biblia Reina Valera, 1960

2.     Marta Castañer de Soto           “Holloween no es una fiesta”

Otras fuentes:

1.      http://es.wikipedia.org/wiki/Celta

2.      http://es.wikipedia.org/wiki/Samhain

2 Respuetas a OCTUBRE 31: Celebraciones Que Esta Fecha Encierra, Parte #1

  1. Vcitor Palomares says:

    Solo una observacion, acerca de la historia de lazaro y el rico, en la cual el rico va a un lugar de tormmento y Lazaro al seno de Abraham.
    Esa — No es una Parabola — sino que es un relato real contado por el señor Jesucristo.

    • Mayra Vargas says:

      ¡Muchas gracias!, por su observación. El Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado, por Vila y Escuain, definen Parábola “como uno de los métodos del arte de la oratoria para ilustrar una verdad moral o religiosa” (p.887). Hablando de “El rico y Lázaro” (Lc. 16:19-31), escribieron “Más que un a parábola es una historia” (p.891) y en ese mismo diccionario forma parte de la lista de las “Parábolas y similitudes en en Nuevo Testamento”.

      Hay dos grupos: Las que la cuestionan este relato como “parábola” y la dan como un evento en la vida de gente conocida ya que se mencionan nombres particulares, y los que la consideran una parábola como tal. Lo importante es que ninguno de los dos grupos (los que la denominan historia -relato- y las que la denominan parábola) no cuestionan la verdad dada por Jesucristo.

      Muchas gracias por su aportación.

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