Los Últimos Días del Ministerio Terrenal de Jesucristo, Parte 2 : Entrada Triunfante a Jerusalén

Los cristianos del mundo se preparan para celebrar el día que se conoce como “La Entrada Triunfante de Jesús a Jerusalén”.

Si a los apóstoles les hubieran dicho, “dentro de poco tiempo Jesús va a entrar como rey a Jerusalén”, ellos no lo hubiesen creído. Han estado con Jesús todo ese tiempo y bien saben que hay un grupo, los principales sacerdotes y los fariseos, que le ha puesto precio a la cabeza de su maestro.Los enemigos del maestro están que “echan chispas” porque se han enterado que una gran multitud le sigue. Han oído y hasta algunos de ellos han sido testigos de que ha hecho sanidades; ha multiplicado cinco panes y dos pececillos, fue tanto que hasta sobraron 12 cestas. ..

No han terminado de asimilar lo anterior, cuando les reportan que Jesús se ha declarado el “pan del cielo”; “el agua que quita la sed”. Y lo que ellos consideran una blasfemia: Jesús ha dicho que Dios es su Padre. No solo se considera divino, sino que también promete resucitar a todo aquel que cree en él.

La buena fama de Jesús como hacedor de milagros se había vuelto “una preocupación constante” para sus ya mencionados enemigos: Entre las muchas sanidades últimas reportadas fue que que dio vista a un ciego de nacimiento y como gota que vino derramar el “vaso” del enojo  de ellos, fue que Jesús había resucitado a Lázaro, quien ya tenía cuatro días de estar en su sepulcro. Imagine el reporte: “Si principal sacerdote, Jesús solo dijo “Lázaro ven fuera” y el hombre salió caminando por sus propios pies. Y los más asombroso es que no olía mal ni tenía aspecto de que estuvo muerto”

Fue tanta la fama de Jesús que no le quedó otra a los principales sacerdotes y fariseos que reunirse,  y preguntarse: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchas señales. Para ellos Jesús ya no solo era una amenaza para su sistema religioso sino para el político también. Era imperante deshacerse de Jesús, por tanto acordaron matarle.  (Leer Juan 11 45-48, 53).

Lo que nunca imaginaron fue que la visita de Jesús a Betania, como invitado especial a una cena donde Lázaro estaría presente, provocaría que una multitud de judíos vinieran a ese mismo lugar. Querían ver al resucitado y al que lo resucitó.

Para los enemigos de Jesús, darle muerte a él ya no era suficiente, había que darle muerte a Lázaro también,  “porque por causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.  (Leer Juan 12:10,11).

Lo planeado aún no se había consolidado para ellos, cuando  sucede algo insólito, pero ya profetizado muchos siglos antes (Leer  Salmo 118:26; Isaías 40:9; Zacarías 9:9).

Las “grandes multitudes”  que habían venido a Jerusalén para celebrar la fiesta de la Pascua,  oyeron que Jesús venía a la ciudad, se prepararon para darle un gran recibimiento. Apenas lo vieron venir tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, clamando:

 “¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel!

Los fariseos que estaban allí se dijeron entre sí:Ya veis que no conseguís nada. Mirad, el mundo se va tras él.”

Para el que conoce las Escrituras los hechos narrados anteriormente se le hace fácil entender, pero para él que desconoce puede que todo lo anterior suene como contradicción ya que días más tarde los principales sacerdotes y los fariseos logran lo propuesto en aquel concilio: Jesús muere en una cruz.

Pero puede que la siguiente le ayude a entender:  Se sabe que Jesús murió para luego resucitar al tercer día y todavía hay personas que al oír sobre su evangelio y al ver los milagros que aún hace, se van tras él, porque entienden que Jesús es el “pan de vida”;  es “el que da agua que quita la sed espiritual” y el “único que les puede dar vida eterna”.

Es verdad que aquel día en Jerusalén,  Jesús no fue coronado como rey oficialmente, ni se sentó en un trono, pero aún falta que se cumpla la gran profecía enunciada por el ángel Gabriel:

“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;  y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”. (Lucas 1:31-33).

Nota: Para un mayor entendimiento lea  el libro de Juan capítulo 6-12,

Este estudio fue escrito por Mayra Vargas (Badilla Ledezma) con fines no de lucro sino solo de enseñar. Abril 14, 2011. Tampa, Florida.

Se usó como referencia la Biblia Reina Valera 1960.

2 Respuetas a Los Últimos Días del Ministerio Terrenal de Jesucristo, Parte 2 : Entrada Triunfante a Jerusalén

  1. Eli Colom says:

    Buen comentario sobre el celos de los judios respecto al Rey de Reyes quien habia hecho tantos milagros,pero ellos no lograban su proposito. Gracias hermana Mayra.

  2. Eli Colom says:

    Lo volvi a leer y cada vez estoy mas asombrado del ministerio de Jesus en la tierra. Sus enemigos quisieron destruirlo y por mas que trataban, nuevos milagros surgian. Hoy continua la lucha contra El, ya sea prohibiendo su nombre en las escuelas o las oraciones en su nombre; pero El dijo: “el cielo y la tierra pasaran, pero mis palabras no pasaran” (Lucas 21:33). Gracias hermana Mayra.

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