IDOLATRIA, PARTE V: “El Poder de un ídolo según la Biblia”

El rey del Norte cuya capital era Samaria, Acab, andaba desesperado buscando a el profeta Elías. Ya era el año tercero desde que la sequía empezó y se había desatado hambruna en toda la región.

Todo empezó cuando Elías le trajo un recado al rey por parte de Dios y éste era: “No lluvia, ni rocío por los próximos años.” Ahora el rey busca a Elías y cuando lo tiene frente a frente, le pregunta: Eres tú el hombre que causa tantos problemas en Israel?

Elprofeta le responde: “Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo a los baales.” (1 reyes 18:18/VRV 1960)

¿Pero quiénes son los baales? En el diccionario “Biblico Ilustrado”, se nos da una explicación acerca de esto: Cuando los Israelitas entraron  a la tierra prometida hallaron templos, arboledas, altares y lugares altos consagrados a Baal y para su servicio tenían una gran cantidad de sacerdotes. (Leer Números 22:41; 1 R. 18:22; Jeremías 11:13; 19:5 y 32:29). Baal era el título del dios supremo de los cananeos y su adoración venía desde Babilonia. En la región cananea se le conocía como “señor del cielo” y de acuerdo a la creencia, en ocasiones era benefactor  y en otras destructor. Para apaciguarlo, le ofrecían sacrificios y hasta humanos, generalmente era el primogénito del sacrificador.

¿Cuál era el mandamiento de Jehová? El de no servir a dioses ajenos, a no inclinarse ante el sol, o la luna, ni a todo el ejército del cielo  que no sea Dios Creador. (Leer Deuteronomio 17:3).

Dios lo había prohíbido y el rey hizo caso omiso al mandato, fue tanto así que su propia esposa Jezabel mantenía a los sacerdotes de este dios falso y Jehová manifestó su enojo cerrando el cielo para que la lluvia no cayera. ¿Pero dónde está Baal? ¿Acaso sus seguidores no le conocen como “señor del cielo”? ¿Por qué si Baal es un dios, no hace caer lluvia? 

Había llegado el momento, el profeta Elías quiere dejar asentado que el rey, su esposa y sus vasallos están adorando un dios falso que no tiene poder alguno y para eso manda a que todo Israel se congregue en el monte Carmelo, y los cuatrocientos profetas de Baal y los cuatrocientos profetas de Asera que comen de la mesa de Jezabel.

Elías para demostrarlo les dice: Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo. Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho.  (1 de Reyes 8:23-24)

Así lo hicieron, los seguidores de Baal prepararon el buey, no le pusieron fuego debajo y comenzaron a invocar a Baal desde la mañana hasta el mediodía y al ver que no había respuesta, saltaban y suplicaban.

Elías los miraba y les decía: “Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle.”El profeta sabía que Baal no tenía poder para hacer el mal, ni para hacer el bien. Simplemente era creación de la imaginación de los hombres. Que Jehová siempre ha existido y que antes que él y después de él, no ha existido otro dios.

Le toca el turno a Elías y se acercó al altar de Jehová que estaba destruido, puso doce piedras y con ella edificó un altar; alrededor del altar hizo una zanja. Sobre el altar puso el buey cortado en pedazos. Y por tres veces consecutivas, derramaron sobre cuatro cantaros de agua, mojándose así el buey y la leña y el resto del agua corría alrededor del altar y toda la zanja se llenó de agua.

Elías no brincó, ni se cortó la piel como lo hicieron los sacerdotes, ni mucho menos gritó histérico por horas, sino que apenas todo estuvo preparado oró: “Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos.”(1 de Reyes 18: 36-37)

Termina Elías de hablar y de repente “cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja.” (1 de Reyes 18: 38)

El pueblo al ver aquello,  se postró ante Jehová y reconocieron que solo él era Dios.Esta historia quedó registrada en las Escrituras con el propósito de enseñarnos que Jehová no comparte su gloria, ni su alabanza con esculturas, llamadas dios o intercesores. (Leer Isaías 42:8)

Que la escultura de Baal, no tenía poder (por más que lloraron los sacerdotes, no cayó fuego del cielo para consumir el holocausto que le ofrecían. Ni tampoco hizo caer lluvia para acabar con la sequía), sino que solo Dios.

Puede que el que lee diga, “eso pasó hace siglos y nada que ver con nosotros”. Bueno, para el que confiesa el nombre de Dios y de Jesucristo, el mandamiento es el mismo:

“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.”  (Exodo 20:4-6)

Quedó asentado que Baal no tenía poder y si nosotros (que decimos que amamos a Dios con todo el corazón y toda nuestra mente y alma) nos vemos tentados a inclinarnos o a pedirle a una estatua o imagen sea cual sea su nombre, hagamos memoria de lo que Dios dijo por medio de uno de sus profetas, que los dioses falsos, no tienen poder ni para hacer el mal, ni para hacer el bien (Leer Jeremías 10:5)

Toda la gloria y la honra le corresponde a Dios quien dijo por medio de Isaías: Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.” (Isaías 42:8/VRV)

(Escrito para la clase de Reach & Teach: Bible Study Club, con fines de enseñar y no de lucro, por Mayra Vargas.  Se usó com referencia la Biblia  Versión Reina Valera de 1960.,Tampa, Florida.  Abril 29, 2011. Revisado en Julio 23, 2014.)

Para una mayor comprensión, leer 1 de Reyes, capítulos 17 y 18

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