Año Nuevo, Vida Nueva

Escrito por Susan

Cuando buscaba las decoraciones y colecciones navideñas, me encontré con cosas que en un determinado tiempo pensé que necesitaba. Algunas estaban en malas condiciones y caminando sobre éstas estaban hormigas e insectos. Me encontré con memorias del pasado guardadas en cajas y ahora lucían envejecidas y con mala apariencia. Pensé que había aprendido la lección 10 años atrás cuando  remodelamos la casa.

Encontré cajas y tarros llenos de cosas que habían sido puestas allí desde la primera etapa de la remodelación. Nuestra casa es pequeña, por tanto no hay espacio para usar como bodega, por tanto están dispersas por toda la casa. Aunque por años, no había visto lo que allí estaba guardado, sentía que debía continuar guardándolo, pensando que tal vez en un momento determinado lo necesitaría. Cosas que posiblemente no combinaban con la decoración, pensaba que no podía botarlas. No podía botar aquella candela aromática a pesar de que ya no tenía aroma alguno. Encontré libros que usé en 1970 en mi entrenamiento de rayos x. ¿Qué estaba pensando si la tecnología ha cambiado mucho, y ya ni las máquinas en las cuales fui entrenada en ese entonces existen? Esos libros ya no me son de ayuda alguna.

Revisamos unas cajas que contenían fotografías. No me había deshecho de ninguna de ellas, ni tan siquiera de los duplicados de las fotos escolares de mis hijas. Hasta encontré fotos de personas que ni siquiera podía reconocer. Espero ponerlas en un álbum algún día, solo espero ese día poder recordar quién es quien y el lugar donde la foto fue tomada.

Hace diez años tampoco tiré los videos o VHS: “El Show de Lucy”, “Perdidos en el Espacio”…Los VHS son cosas del pasado, ya están fuera de moda, pero el problema es que no es fácil deshacerse de las cosas del pasado, no es fácil dejarlas ir.

Mirando todas esas cosas que estaban guardadas por largo tiempo, me hicieron pensar en nuestras vidas. ¿Por qué será que queremos retener lo que debemos desechar?  Si tenemos  imágenes del pasado que nos provocan dolor guardadas en nuestra memoria, debemos “romperlas” y “quemarlas”. ¿Acaso guardamos colecciones de libros de “culpabilidad y de “pecados pasados”?. Esas “cosas viejas” que ya Dios nos ha perdonado, pero que nosotros no somos capaces de dejar atrás. “Cosas” que ya están “fuera de moda”, “totalmente perdonadas”. ¿Si Dios ya no las recuerda, por qué nosotros persistimos en recordarlas? ¿Qué tal la “amargura” y “culpabilidad”? Estas dos trabajan mano a mano. Amargura porque nuestra vida no resultó como la habíamos planeado. Culpabilidad por las cosas que pudimos o no debimos hacer, provocando que la amargura y el enojo echen raíces profundas en nuestro corazón.

El  año 2013 que pronto se inicia, es una oportunidad más que se nos da para empezar de nuevo. Por tanto desechemos “todas esas cosas negativas” guardadas en nuestra mente y corazón que no nos aprovechan y hagámoslo en el poder de la Palabra de Dios..

Hoy es el primer día, del resto que nos queda de vida, ¿qué vamos hacer? Tenemos dos alternativas: una es continuar una vida de derrota y la otra es avanzar en victoria, dejando atrás las cadenas del pasado. Debemos escoger. “Tiremos” todo aquellos que de nada aprovecha;  “tiremos” todo tipo de pensamiento o forma de vida que ofende a Dios y encaminemos hacia esa nueva vida que él nos ofrece. 

     Miqueas 7:18; 1 Corintios 15:57; Romanos 8:1-2; Filipenses 3:13-14

Lo anterior fue escrito por Susan.

Nota: Si desea comunicarse con la escritora, Susan, puede escribir:

Apartado Postal: Susan/Un Lugar de Gracia/P.O.Box 25783/Tampa, Florida 33622

Correo Electrónico: notweenus@hotmail.com

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